viernes, 14 de septiembre de 2018

Templo Mayor (Columna).



UNA BRONCA de libro de texto comienza a gestarse con los jaloneos por la reforma educativa. Mientras el pastor del rebaño sagrado, Mario Delgado, asegura que no quedará ni una coma de esa reforma, el secretario Otto Granados insiste en que sí habrá evaluación docente en noviembre. Punto.

EL ASUNTO está en que la SEP está obligada a llevar a cabo la evaluación, porque así lo establece la ley. No es una cuestión de gusto. De ahí que los exhortos del Poder Legislativo son de puro adorno, pues si Morena realmente quiere detener ese proceso, tendría que reformar la ley antes del 3 de noviembre que es cuando inicia la evaluación.

ASÍ QUE o encuentran una salida al embrollo o el invierno va a estar muuuy caliente, políticamente hablando.


NO ES por echarle a perder el desayuno a Rosario Robles, pero si alguien podría tener cuentas por cobrarle es el mismísimo Andrés Manuel López Obrador y el núcleo ex perredista de Morena.

EL PLEITO entre ese sector de la izquierda se remonta a aquel escándalo de corrupción por los videos de Carlos Ahumada (entonces pareja sentimental de Robles) con funcionarios del primer círculo de AMLO en el gobierno capitalino.

LA MANCHA que le dejaron esos videos, el tabasqueño nomás no ha podido lavársela con los años, pues desde entonces tiene que cargar con los milagritos del que fuera su tesorero, Gustavo Ponce; su mano derecha, René Bejarano, y Carlos Ímaz, en aquella época marido de Claudia Sheinbaum.

EN AQUEL entonces, Robles se defendía diciendo que no había ninguna relación entre ella y las transas de su novio con el gobierno de AMLO... más o menos lo mismo que ahora dice con el desfalco de los 700 millones de pesos. ¡Qué coincidencia!


¿Y LA LANA, APÁ? Esa pregunta es la que se hacen Carlos Urzúa y sus colaboradores, que nomás no encuentran de dónde sacar los 500 mil millones de pesos que requiere de inicio el próximo gobierno para echar a andar sus proyectos prioritarios.

LA PREOCUPACIÓN en el equipo es cómo diablos desmontar las altas expectativas que se tienen sobre promesas como las 100 universidades, las becas para ninis y un largo etcétera. Si Bill Clinton tenía como mantra: "It's the economy, stupid!", el próximo gobierno empieza a adoptar el que dice: "¡Es la realidad!".


¿AUSTERIDAD? ¿Cuál austeridad? En el Tribunal Electoral federal se despacharon ¡en miércoles! con tremendo festejo por las fiestas patrias.

Unos 500 asistentes -incluidos los siete magistrados- le entraron con fervor nacionalista a los tacos de bistec y cecina. ¿Viva México? ¡Viva el presupuesto!

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