jueves, 14 de septiembre de 2017

JPMorgan: El contraste de AMLO y Meade





JPMorgan es uno de los bancos más grandes del mundo y el más grande e influyente en Estados Unidos.

Ayer, su valor de mercado fue de 319 mil 970 millones de dólares. Además, maneja activos por 1.9 millones de millones (trillions) de dólares.

Los consejeros e inversionistas y clientes de JPMorgan en Nueva York recibieron esta semana a dos personajes relevantes en México. El lunes se reunieron con Andrés Manuel López Obrador y ayer con José Antonio Meade.

En mayo de este año, Nur Cristiani y Pedro Martins, analistas del banco, elaboraron un análisis de las propuestas de AMLO, examinando a qué empresas beneficiarían y perjudicarían sus propuestas, sobre la base de su libro, La Salida.

El análisis estuvo lejos de considerar que AMLO fuera alguien con quien no se pudiera hablar.

Quizá por esto, el Consejo del mayor banco de Estados Unidos (EU) invitó a AMLO a una reunión con inversionistas el lunes pasado.

El contenido de esta presentación se ha mantenido en completa reserva.

Hay versiones de que, además de AMLO, estuvieron Alfonso Romo, que lo acompañó a toda su gira internacional, y Rogelio Ramírez de la O, que es un economista cercano a López Obrador, con amplio reconocimiento en Wall Street.

De acuerdo con las versiones fragmentarias que pudimos recoger, en la participación de AMLO ante JPMorgan hubo dos temas que generaron inquietudes e interrogantes cuyas respuestas no fueron satisfactorias.

Uno de los temas fue el de la reforma energética, que quedó en la ambigüedad. No quedó el mensaje terminante de que se le daría reversa, pero tampoco la percepción de que continuaría ni de que los inversionistas que ya están comprometidos tuvieran garantía plena para sus inversiones.

Es decir, AMLO no logró desterrar de la visión de los inversionistas su preocupación por las posibles implicaciones de su gestión, en caso de ganar la elección.

En contraste, nos refieren que la reunión celebrada ayer, a la que acudió José Antonio Meade, hubo una recepción más que positiva por parte de los inversionistas.

Nos dicen que el secretario de Hacienda, que no presentó ningún proyecto electoral, como en el caso de AMLO, sino sólo la perspectiva de la economía y las finanzas mexicanas, fue sumamente convincente para los inversionistas, sobre todo por la evidencia de que se cumplió el compromiso de avanzar en el ajuste fiscal.

Nos comentan que más allá de que la presentación de Meade fue hecha en su calidad de secretario de Hacienda, fue vista por los más de 100 asistentes como una exposición de un precandidato, que fue recibida con entusiasmo.

Era inevitable el contraste.

Con AMLO, querían ver hasta qué punto la perspectiva de un posible triunfo implicaría riesgo para sus cuantiosas inversiones en México. Y salieron con dudas del encuentro.

En el caso de Meade, querían calibrar hasta qué punto su eventual candidatura podría representar garantías para el crecimiento de la economía y para el potencial de futuras inversiones, y salieron convencidos de que le podrían apostar a México en el mediano plazo.

Faltan muchos meses para la elección, pero si AMLO quería generar tranquilidad entre los inversionistas, los indicios señalan que no lo consiguió, y que, en contraste, la apuesta por Meade entre los inversionistas internacionales sigue viento en popa.

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