sábado, 1 de julio de 2017

“Soy culpable de muchas cosas, pero esta no la debo”: Igmar Medina Matus


María de los Ángeles Nivón



Así, sin tapujos, intenta evadir su responsabilidad el oficial mayor de la LXIII Legislatura del Estado, Igmar Medina Matus, quien nos cruzó una llamada solicitando su derecho de réplica sobre la grave omisión en la entrega del Programa Operativo Anual (POA) y suelta:

“Soy culpable de muchas cosas, pero esta no la debo”…

El diputado número 43, intentaba así aclarar el grave tema, argumentando que los responsables de enviar el documento a la Secretaría de Finanzas es el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Irineo Molina Espinoza y el tesorero Eduardo Javier Aldana González.

Admite que la fecha para la entrega del POA venció el pasado 23 de junio, y fue enviado un oficio a Finanzas por parte de Molina Espinoza apenas el 27 del mismo mes, totalmente desfasado en los tiempos.

Pero jamás admite que el encargado y responsable de armar el presupuesto del Congreso del Estado, es la Oficialía Mayor, por tanto también tiene una gran responsabilidad que pretende eludir.

En el oficio SF/SECyT/2921/2017 enviado por el tesorero Eduardo Javier Aldana González al Oficial Mayor, con fecha 26 de junio, claramente le expone que en virtud del requerimiento girado a ese Honorable Congreso del Estado, signado por el maestro Gustavo Marchelo Benecchi Loyola, en su carácter de Subsecretario de Egresos, Contabilidad y Tesorería de la Secretaría de Finanzas, le solicitó a Igmar Medina Matus proporcionarle a la brevedad posible, lo relativo a las Políticas de Gasto a cargo de ese Poder Legislativo que contengan los Objetivos, Estrategias y Metas del Gasto para el año 2018, en medio magnético e impreso.

Cabe destacar, señala el documento, que dicha información anterior servirá como base para efectos de programar la integración del Programa Operativo Anual y el Anteproyecto del Presupuesto de Egresos del Estado, correspondiente al Ejercicio Fiscal 2018.

Es de resaltarse que desde el 13 de junio le fue solicitado el POA por parte de la Secretaría de Finanzas al presidente de la Jucopo, Irineo Molina Espinoza, claro, por ser el máximo órgano de gobierno en la LXIII Legislatura el oficio está dirigido al también coordinador de la fracción parlamentaria de Morena.

Sin embargo, hasta el momento la LXIII Legislatura del Estado y en especial el Oficial Mayor no ha cumplido con la entrega de la Política de Gastos e incluso Medina Matus ha solicitado a directivos de áreas financieras en el Congreso del Estado que le ayuden a armar el presupuesto porque ya están desfasados.

Ahora bien.

La Dirección de Recursos Humanos dependiente de la Oficialía Mayor es la responsable de calcular todo lo relacionado al Impuesto sobre la Renta de los trabajadores, así como las cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social que también debe ir contemplado en la Política de Gastos, ese trabajo no lo hace la Tesorería porque no sabe, por tanto, el Oficial Mayor no puede lavarse las manos en este tema tan importante.

En cuanto a que cobra como secretario de estado, reconoce que tiene nivel 24 “A”, el mismo que tienen los titulares de las secretarías de primer nivel y el propio presidente de la Jucopo, por eso le llaman el súper Oficial Mayor, precisamente porque no solo en salario está por encima de Molina Espinoza, sino también en voz de mando.

El único que tiene nivel 25 “A” es el Gobernador Alejandro Murat Hinojosa, y no hay otro nivel así.

Como podrán ver el oficial mayor del Congreso del Estado, Igmar Medina Matus (el diputado 43), goza de muchos privilegios y presume estar por encima de cualquiera de las y los imberbes diputados.

A su cargo tiene varias direcciones como la de Recursos Humanos, Transparencia, Apoyo Legislativo, Comisiones Permanentes, además de varias jefaturas de departamentos, cuyos jefes, sin tener las facultades, son los que les envían oficios a los diputados para notificarles acuerdos y determinaciones de la Jucopo.

¡Qué tal!

LA UABJO NO PUEDE SEGUIR SOMETIDA A CHANTAJES: RECTOR



En verdad es el cuento de nunca acabar en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).

Ahora fueron tomadas sus instalaciones en Ciudad Universitaria por integrantes del Nuevo Sindicato Único de Académicos, quienes exigieron el pago del bono de actuación, luego de que no acudieran ante la Junta de Conciliación y Arbitraje y tampoco entregaron su pliego de demandas a las autoridades universitarias.

Sobre este asunto, el rector de la UABJO, Eduardo Bautista Martínez fijó un posicionamiento que a continuación les presentamos:

“En relación a la toma de instalación de Ciudad Universitaria por una fracción del STAUO, que hace unos cuantos meses se constituyó como nuevo sindicato, comunico que la administración que represento no recibió con anticipación un pliego de demandas, la acción ocurrió a la brava y afectó las actividades académicas y administrativas”.

“La postura es que la UABJO no puede estar sometida a este tipo de chantajes de este o de cualquier grupo que con cualquier pretexto cierren nuestra Universidad, no es un tema de académicos y repruebo esta acción, por lo que la UABJO está procediendo conforme a derecho por el despojo ocurrido”.

“Expreso que la Rectoría está abierta al diálogo, siempre y cuando se realice en el marco del respeto y la comunicación civilizada, así lo hemos realizado con los otros cinco sindicatos”.

“También aprecio la apertura y el respaldo del Gobierno estatal para atender a nuestra Universidad con problemas de fondo, para ello estamos trabajando también en la atención a las distintas auditorias y en el desarrollo de un plan de soluciones, pero deben ser soluciones integrales de manera muy estrecha con la Federación a través de la Subsecretaría de Educación Superior que dirige el doctor Salvador Jara”.

“No vamos por soluciones remediales, sino que necesitamos corregir pero con responsabilidad y con la participación constructiva de todos”.

“Para ello estamos también organizando foros sobre transparencia y rendición de cuentas a través de la Contraloría Interna, y es en esos foros donde deberían estar los del nuevo sindicato y no tomando las instalaciones de manera arbitraria que atentan contra el derecho a la educación de nuestros estudiantes”.

En la enésima toma de las instalaciones de la UABJO, la cara visible del responsable de dicha arbitrariedad es Amado Miguel Vilchis, mientras que quien está detrás del nuevo sindicato es quien fuera candidato a la Rectoría y que compitiera en la elección interna de nombre Silviano Cabrera.

Es una verdadera lástima que ninguna autoridad de los niveles estatal y federal se preocupe por el rescate de la UABJO, la única opción educativa pública que tienen estudiantes de muy escasos recursos.

Con 190 años de historia, la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca es la institución de educación media superior y superior pública con mayor cobertura en el Estado, con mayor oferta educativa, con la mayor demanda escolar, pero también con el presupuesto financiero más bajo a nivel nacional.

Sin embargo, la UABJO enfrenta hoy una de las crisis económicas más severas de las últimas décadas y los 945 millones de pesos de presupuesto aprobados para el presente ejercicio 2017, resultan insuficientes para atender a los 24 mil 700 estudiantes en preparatorias, bachilleratos, licenciaturas, posgrados y los de modalidad a distancia, así como a 1 mil 613 catedráticos de asignatura, 258 de tiempo completo, y aproximadamente a 2 mil trabajadores de 6 sindicatos.

La Máxima Casa de Estudios de Oaxaca imparte 41 Licenciaturas, 1 Ingeniería, 4 Carreras Técnicas, 1 Instructoría, 36 Maestrías, 10 Doctorados y 2 Especialidades, además del Bachillerato General en 7 Preparatorias, 1 especializado en Contaduría y Administración, 1 a distancia, 1 en Música y 1 en Artes Plásticas, en tanto que más del 80 por ciento de la matrícula está registrada en programas de calidad acreditados por parte de Comités Evaluadores Externos.

La Institución tiene presencia en cinco de las ocho regiones del Estado, a través de 31 Centros, Escuelas, Facultades e Institutos, distribuidos en los Valles Centrales, 74.19%; en el Istmo, 9.68%, al igual que en la Mixteca, y 3.23% en la Costa y la Cañada.

Sin embargo, la UABJO es la institución que recibe el presupuesto más bajo por estudiante a nivel nacional (44 mil 916 pesos al año), por lo que los trabajadores académicos sobreviven con pagos de 48.18 pesos por hora-clase en promedio.

De la misma manera, es la Casa de Estudios con la menor proporción de presupuesto por parte del Gobierno del Estado, que es del 10%, cuando otras universidades perciben más del 50% de ese origen. El aporte de la administración gubernamental estatal es de 1 peso por cada 9 de la Federación.

La desproporción es muy grande porque mientras el Sistema de Universidades del Estado de Oaxaca (SUNEO), recibió para este año 2017, un presupuesto de más de 650 millones de pesos para atender a 8 mil 500 alumnos y 1 mil 500 maestros, a la UABJO le asignaron 945 millones de pesos para 24 mil 700 estudiantes y 1 mil 871 catedráticos.

Así transita la UABJO, entre la indiferencia de las autoridades estatal y federal, así como la ambición y corrupción de los 9 sindicatos universitarios y de los grupos porriles.



¡Qué tragedia!

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