domingo, 10 de septiembre de 2017

Desatención eleva suicidio en jóvenes

Diana Higareda y Daniela Hernández



Laura tenía 20 años cuando la depresión se apoderó de ella. Al igual que otras chicas de su edad, asistía a la universidad y salía a divertirse con sus amigos. Pero esa sonrisa que mostraba ante todos se le desdibujaba cuando estaba sola. En su mente había una idea que cada vez tomaba más fuerza: quitarse la vida.

De 2012 a 2015, se tiene el registro de 24 mil 220 mexicanos que se suicidaron. Este número no ha logrado disminuir, por el contrario, cada año presenta un ligero aumento que afecta principalmente a los más jóvenes, de acuerdo con las cifras de mortalidad de Inegi. Dos de cada cinco pertenecen a un grupo identificado por autoridades y especialistas: 9 mil 961 casos tenían entre 15 y 29 años.

Crónica. El pueblo devastado por el sismo que no tuvo reflectores





Juchitán de Zaragoza (Oaxaca), donde el sismo de 8.2 grados del pasado jueves dejó 36 muertos y cientos de casas destruidas, es el ejemplo que han puesto medios de comunicación, gobierno y organizaciones para mostrar la devastación, pero existen varias comunidades del Istmo de Tehuantepec que también han quedado destrozadas e incomunicadas y a donde no han llegado las cámaras ni la ayuda.

Unión Hidalgo (llamado Ranchu Gubiña por los locales) es uno de ellos. “En una noche, en diez minutos, lo perdieron todo”, relata a EL UNIVERSAL Mariana Santiago Soto, originaria de dicho pueblo, pero residente de la Ciudad de México y que, mediante las redes sociales, ha logrado contactar con sus familiares y organizar el envío de ayuda a esta comunidad.

Tras el sismo, Mariana se comunicó con sus seres queridos, pero no lograba contactar a sus familiares en Unión. Después se enteró que el epicentro había sido en Pijijiapan, Chiapas, no muy lejos de su pueblo y temió lo peor.