viernes, 5 de octubre de 2018

Salud, derecho constitucional, no artificio legal



Juan Pérez Audelo

Oaxaca, Oax.- Desde nuestros años escolares aprendimos que no hay mejor antídoto para las enfermedades que prevenirlas. Las labores de prevención son un mecanismo necesario para atenuar los altos costos que implican curar y salvarle la vida a los enfermos, lo cual es, sobre todo a los sectores más desprotegidos, responsabilidad del Estado, habida cuenta que la salud en un derecho constitucional, no un artificio legal.

Desde hace al menos un mes, el tema del dengue y su variante grave, el dengue hemorrágico, devino un asunto mediático. Según reportes y estadísticas de organismos de salud, el mal se ubica en diversas regiones del estado, incluso se han dado casos en los Valles Centrales. No es una novedad que cada año, en la temporada de lluvias, el mal se dispare.

Los primeros brotes, quejas y gritos de auxilio provinieron de Santiago Yaveo, distrito de Choapan. Ahí se reportaron al menos tres muertes por dengue hemorrágico y decenas de enfermos más. Pero no es el único municipio. Han ido saliendo poco a poco más casos. Sería injusto señalar de responsabilidad u omisión a determinados funcionarios, como es el caso del titular de los Servicios de Salud en la entidad, Donato Casas. Debe ser motivo de esfuerzos concatenados e institucionales en el sector salud, para resolver o atender dicho mal.

Tampoco se puede seguir con el viejo cuento de que la crisis financiera y laboral que dejó la anterior administración a ésta, ha impedido la atención oportuna. La consigna desgastada de que el culpable es el de atrás, ya no cuaja en la conciencia colectiva de los oaxaqueños. Más en cuestiones tan delicadas como la salud. Eso no justifica, desde luego, que hoy el dengue se haya convertido en un serio asunto de sanidad pública.

Sin embargo, poco se ha reparado en algo. Y es la inexistencia de campañas de prevención que orienten a la población. En administraciones anteriores, en los diversos medios de comunicación electrónicos e impresos, se desplegaban campañas masivas sobre el qué hacer para evitar la incubación de larvas, con la consecuente proliferación del mosco que produce el dengue y otros males similares, como el sika.

Se recomendaba a la población destruir cacharros, evitar la acumulación de agua en trastes viejos, llantas usadas y otros. Es decir, se orientaba al ciudadano para evitar el mal a través de medidas de profilaxis. Es más, se anunciaban urgentes medidas para quienes empezaban con los síntomas de la enfermedad. Nada se ha hecho al respecto, estando ya avanzada la temporada de lluvias. Y ello es responsabilidad de las autoridades. De nadie más. (JPA)

Cuarta Plana

Avanza recuperación del patrimonio cultural: INAH



Al resaltar avances en los trabajos de recuperación del patrimonio cultural afectado por los sismos de septiembre de 2017, Joel Omar Vázquez Herrera, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), agradeció a los habitantes de las comunidades afectadas su apoyo y compromiso en esta tarea.

Tras los sucesos, dijo que los inmuebles considerados joyas arquitectónicas, construidas entre los siglos XVII y XIX y que son núcleos de tradición que enmarcan las celebraciones y festividades de los habitantes de las regiones, se atienden con la participación de los habitantes en los trabajos de restauración.

Después de los sismos del 7, 19, la fuerte réplica del 23 de septiembre de 2017 y el suscitado el 16 de febrero de 2018, Oaxaca fue uno de los territorios más perjudicados por estos fenómenos naturales, con afectaciones al patrimonio cultural en todos sus ámbitos con poco más de 600 inmuebles con deterioros en diversos niveles, además de 12 zonas arqueológicas e incontables daños en bienes muebles.

Explicó que se realiza un arduo trabajo para la recuperación de este patrimonio fechado entre los siglos XVI y XIX, con la ejecución de manera sistemática del Plan Maestro, enfocándose en el aseguramiento de los recursos financieros para dar certeza y celeridad a esa labor en el estado.

Los poblados de la región de la Mixteca son un orgullo para el país, dijo, lo que genera un compromiso con el patrimonio dañado en esa zona y las labores de recuperación de los inmuebles afectados.

En el templo de Santo Domingo Tlatayápam, del municipio de Teposcolula, que pese a contar con un 95 por ciento de avance en los trabajos de restauración, fue afectado con daños menores por el sismo; ahí se aplican recursos adicionales para las nuevas tareas de restauración, señaló.

Gracias a las restauraciones hechas, el inmueble no sufrió daños severos, sólo en el campanario y en parte de la bóveda de la iglesia, pero ya se busca la manera de otorgarle más fuerza a la torre sin que sea una técnica agresiva para la construcción.

Aunado a ello, se pretende trabajar con nuevas tecnologías como fibra de carbón en lugar de acero o concreto, que le fueron adicionados a través de los años, y que generan cargas ajenas a la construcción original.

Recordó que el arquitecto Irivar Santiago Villalba, responsable de la intervención a la iglesia del siglo XIX, expuso que fueron grietas en el campanario, en la cubierta de las bóvedas y en muros interiores de la iglesia, lo que no afecta la estructura del recinto.

En el templo de San Bartolomé Soyaltepec, localidad que también pertenece al municipio de Teposcolula, indicó que de acuerdo con el arquitecto responsable de la obra, Eloy Pérez Sibaja, los daños más significativos que sufrió el inmueble fueron identificados en la cubierta, y constaban de fisuras en tabiques de este elemento, lo que generó la filtración de humedad al interior del inmueble.

Tras rehabilitar la cubierta, expresó que en el proceso descubrieron otras intervenciones hechas con anterioridad a base de materiales no compatibles con el sistema tradicional de construcción, como el cemento, que influyeron en la aparición de esa grietas al interior, por lo que se consolidaron éstas, se volvió hacer el recubrimiento del entortado para dar la geometría de la bóveda y se volvió a recubrir con el enladrillado.

El responsable del INAH en Oaxaca, resaltó que en el exConvento de Santo Domingo de Guzmán, se realizaron los trabajos finales de la restauración, sobre todo en bóvedas.

Mientras que en templo de Nuestra Señora de Guadalupe que sufrió daños severos por los sismos del año pasado, explicó que las técnicas para la recuperación de la cúpula del importante templo mariano, serán presentadas al Consejo Consultivo porque son decisiones que deben perdurar para los siglos venideros.

El Imparcial Oaxaca