viernes, 13 de julio de 2018

AMLO acaba con borracheras, viajes y choferes de funcionarios.




Al arrancar el próximo gobierno, Andrés Manuel López Obrador acabará con viajes, borracheras y choferes como parte de un programa de austeridad y que pretende terminar con el influyentismo de servidores públicos, que tendrán como consigna atender a los ciudadanos con respeto, sin groserías ni majaderías.

Los 50 lineamientos generales para el combate a la corrupción y la política de austeridad republicana, que presentará próximamente el virtual presidente electo y cuya copia tiene EL UNIVERSAL, incluyen ordenamientos puntuales para apretar el cinturón a funcionarios.

Por ejemplo, ningún servidor público podrá viajar al extranjero sin autorización del secretario y la partida correspondiente a ese viaje se limitará a lo indispensable.

“Nadie podrá utilizar aviones ni helicópteros del gobierno. Se venderá esa flotilla. Los gastos de viáticos se limitarán a lo indispensable”, precisa el plan que echará a andar López Obrador el 1 de diciembre, cuando sea nombrado oficialmente Presidente de la República.

También quedará prohibido utilizar vehículos oficiales y otros bienes públicos para asuntos particulares.

Aunque en oficinas públicas está prohibido, el político de Tabasco estableció que ningún funcionario podrá asistir al trabajo en estado de ebriedad, mucho menos ingerir bebidas alcohólicas en las oficinas públicas.

En el plan general de austeridad, que López Obrador presentó a sus diputados locales, alcaldes y gobernadores en una reunión privada, se estipula que sólo tendrán apoyo de chofer los secretarios y subsecretarios del gobierno federal.

El documento incluye también una reducción de 70% de todo el personal de confianza y a aquellos que no sean recortados les aumentará la jornada laboral de lunes a sábado, sólo con un día de descanso y cuando menos ocho horas diarias de trabajo.

Incluso, a los servidores públicos se les prohibirá recibir regalos que excedan los 5 mil pesos. Esto, a pesar de que la Ley General de Responsabilidades Administrativas señala que los servidores públicos deberán abstenerse de exigir, aceptar u obtener cualquier tipo de regalo, obsequio o dádiva indebida con motivo de sus funciones.

“En caso de incumplir con esa obligación, las y los servidores públicos estarían incurriendo en una falta administrativa grave, que podría ser castigada con suspensión o destitución del empleo, sanción económica o inhabilitación temporal para ejercer un cargo”, indica dicha ley.

Los lineamientos de López Obrador pondrán bajo la lupa a los burócratas en la próxima administración, pues se prohibirá a funcionarios de Hacienda, Comunicaciones y Transportes, Energía y otras áreas que convivan en fiestas, comidas, juegos deportivos o viajes con contratistas, concesionarios, grandes contribuyentes, proveedores o inversionistas vinculados a la función pública, con la finalidad de evitar cualquier conflicto de intereses.

De la misma forma, serán cancelados los fideicomisos y cualquier otro mecanismo utilizado para ocultar fondos públicos y evadir la legalidad y la transparencia.

“Se reducirán a la mitad los sueldos de los altos funcionarios públicos que ganen más de un millón de pesos anuales. El recorte será de manera progresiva, el que gana 2 millones al año va a tener más reducción”, explicó.

En ese punto, López Obrador pondrá el ejemplo y sólo recibirá la mitad de salario que actualmente percibe el presidente Enrique Peña Nieto.

La burocracia tampoco tendrá derecho a una caja de ahorro especial, dejará de existir la partida de seguro de separación individualizada y se suprimirá toda partida para gastos médicos privados.

Además, todo el que participe en la función pública deberá presentar su declaración de bienes patrimoniales y de familiares cercanos que serán transparentadas en todos los casos. Aunado a ello, tendrán prohibida la contratación de familiares.

A ninguno se les permitirá ordenar cerrar calles, detener el tránsito, no respetar los semáforos o estacionarse en espacios prohibidos.

Para dejar en claro que el próximo gobierno será austero desde el inicio de la administración, no habrá remodelaciones en oficinas públicas ni tampoco se podrá comprar mobiliario de lujo.

A sus próximos funcionarios públicos López Obrador les ha advertido que ni siquiera habrá adquisición de vehículos, tampoco se comprarán sistemas de cómputo, al menos en el primer año de gobierno.

Mientras que en cada secretaría del próximo gobierno federal no habrá más de cinco asesores y sólo tendrán secretarios particulares los secretarios del gabinete o equivalentes.

“No se autorizará la contratación de despachos ni de asesores o consultores externos para elaborar proyectos de ley, planes de desarrollo, informes de labores o cualquier tipo de análisis, redacción o recomendación que puedan hacerse con el trabajo y capacidad profesional de los servidores públicos”, indican los lineamientos.

El plan de austeridad hará obligatorio que se cuiden todos los bienes de las oficinas de servidores públicos para proteger el patrimonio colectivo. Así también se prevé evitar gastos innecesarios en oficinas para ahorrar electricidad, agua, telefonía fija, móvil, gasolinas y otros insumos pagados con el erario.

Asimismo, todos los programas y estructuras duplicados, oficinas mayores y de prensa se pasarán a una sola coordinación. Es decir, se va a centralizar la oficina de prensa de la Presidencia de la República y los secretarios no tendrán oficinas para medios de comunicación, pues será una sola.

Puntos contra la corrupción. López Obrador también dio a conocer los puntos que atacará contra la corrupción, los cuales van incluidos en los 50 lineamientos.

Uno de los principales puntos será cancelar toda labor de espionaje o intervención telefónica que afecte el derecho a la privacidad.

“El tema de inteligencia del gobierno estará exclusivamente dirigido a la prevención de delitos, combate a la delincuencia”, indicó en la reunión privada del pasado jueves.

En cuanto a las compras del gobierno, se harán de manera consolidada, mediante convocatoria, con observación tanto ciudadana como de la oficina de Transparencia de la ONU. Lo mismo se hará con los contratos de obras del gobierno.

Entre otros puntos, las policías de distintas corporaciones no estarán al servicio de funcionarios o particulares sin que tengan justificación.

El Universal 

Descuida Gobierno riqueza natural de Oaxaca

Sin proyectos ni inversión ambiental

La mayor parte del presupuesto de la Samaedeso va para la nómina de los trabajadores y solo un 25% se destina a la conservación

Nadia Altamirano 

La riqueza natural, ecológica y forestal que posee Oaxaca ha servido para que la anterior y actual administración bosquejen grandes discursos que carecen de un solo programa de rescate o preservación del medio ambiente.

A pesar de que el Instituto Estatal de Ecología elevó su rango y se convirtió en Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable (Semaedeso), la actual administración hace lo que critica.

En el punto cinco del primer informe de gobierno que aborda el tema de sustentabilidad, se puede leer: “Durante las administraciones pasadas, la política ambiental estaba planteada como un eje transversal en el que se elaboraron programas en materia de cambio climático, biodiversidad, manejo de residuos y calidad del aire”.

Y añaden: “Sin embargo, no lograron instrumentar políticas de gran trascendencia ni fortalecer al sector, otorgándole un presupuesto bajo que se empleaba, prácticamente en su totalidad, en gastos de operación”.

En los hechos, alrededor de 20 de los 27 millones de pesos de presupuesto de la Semaedeso se destinan a sueldos y salarios, y sólo queda en 25 por ciento para gastos de operación o ejecución de algún proyecto.

Lo señalado en el primer informe de Gobierno de lo que se hizo en 2017 y se haría en este 2018, equivale a todo el presupuesto que la Semaedeso gastó en 2017 y casi una tercera parte de lo que gastaría en 2018, la cifra no alcanza los 35 millones de pesos.

Poco, muy poco

En abril de 2017 se presentó la Estrategia Estatal de reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques, o la instrumentación del Programa Estatal de Auditoría Ambiental o de Restauración Forestal sólo se menciona una inversión de casi 4.8 millones de pesos, casi 1.2 de origen federal”, para el fortalecimiento de ocho gerencias operativas del Consejo de Cuenca de la Costa de Oaxaca, nada más.

Es en el tema forestal donde más recursos se han destinado: 3.6 millones de pesos para la entrega de 1.3 millones de plantas forestales mediante convenio de coordinación con la Comisión Nacional Forestal y 18.5 millones de pesos para el control de plagas y tratamientos fitosanitarios, incluido el Programa de Manejo Forestal.

Prometen obra, sólo promesa

El mismo primer informe de Gobierno señaló que se harían estudios y asesorías para determinar la viabilidad del proyecto Centro Intermunicipal para la Gestión Integral de Residuos Sólidos.

Tan sólo esa acción implicaría una inversión de 7.5 millones de pesos de aportación estatal, pero de ese Centro Intermunicipal no se ha sabido nada.

Tampoco se ha informado si ya fenecieron los 12 meses que conforman el período de ampliación de vida útil del tiradero municipal en la Villa de Zaachila, para lo cual la Secretaría de las Infraestructuras y del Ordenamiento Territorial destinó 11.1 millones de pesos.

Noticias NVI