miércoles, 28 de noviembre de 2018

'Aquí culmina lucha del 88'.


A sus 85 años, Muñoz Ledo ha sido ex presidente del PRI, del PRD, ex secretario de Estado, ex Embajador ante la ONU y el Consejo de Seguridad y la Unión Europea en el primer gobierno del PAN. Foto: Tomás Martínez

Guadalupe Irízar

Cd. de México 

La ceremonia en la que entregará la banda presidencial a Andrés Manuel López Obrador es un acto lleno de simbolismos y representa la culminación de una larga lucha, destaca Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Cámara de Diputados.

"Aquí culmina no solamente un viejo anhelo del pueblo de México por elegir sus gobiernos libremente, cosa que no había ocurrido. Y luego significa, en un plazo más corto, la lucha de 30 años, que iniciamos en el 88", dice en entrevista.

El Muñoz Ledo de 85 años tiene otro tono, otra pausa, otro tiempo para sus proyectos.

"Todo tiene su tiempo, todas las reformas no se pueden hacer en un día. Todo en la vida tiene su momento", dice cuando se le pregunta si completará la reforma del Estado que ha promovido desde hace años, o la reforma política, o un nuevo Constituyente.

El ex presidente del PRI, ex presidente del PRD, ex secretario de Estado, ex Embajador ante la ONU, el Consejo de Seguridad y la Unión Europea en el primer gobierno del PAN, considera que hay un cambio fundamental en México.

"¿Se va a dar otra oportunidad como ésta? Yo creo que es muy difícil", señala.

-Usted entregará la Banda Presidencial a Andrés Manuel López Obrador el 1 de diciembre.
Es una tradición republicana en México. El Presidente saliente se quita él mismo la Banda, la entrega al presidente del Congreso y éste se la da al Presidente electo, que se la pone él mismo, con un ayudante, pero no se le pone a nadie, se pasa la Banda.

-Se pasa el mando constitucional.
Es la parte simbólica. Generalmente cuando esto ocurre, en los hechos ya se transmitió, como está ocurriendo.

-¿Cuál es el detalle del programa de la ceremonia que va a encabezar?
La sesión se inicia a las 9 de la mañana, hay una ronda de oradores de los partidos y después se hace el receso para esperar que llegue el Presidente saliente, primero, que toma su lugar a lado del presidente del Congreso, y luego entra el Presidente que va a empezar sus funciones.

Entonces, primero es la ceremonia de entrega, y después --a veces no ha ocurrido, pero otras sí, en este caso ocurrirá-- dirá un mensaje el Presidente entrante Andrés Manuel López Obrador. Después de ello se retirará, hará algún recorrido por las calles de la ciudad, después habrá una comida en el Palacio Nacional para las delegaciones extranjeras.

Ahora, esto que parece tan sencillo, es muy complicado, se ha cuidado hasta el más mínimo detalle.

-¿Usted recibe a los presidentes saliente y entrante, o hay comisiones?
Siempre hay comisiones siempre de recepción.

-¿Usted habla en algún momento, da algún mensaje?
No.

-¿Qué significa para usted este momento?
Bueno, es un símbolo de la lucha que hemos dado, particularmente de los últimos tiempos. Aquí culmina no solamente un viejo anhelo del pueblo de México por elegir sus gobiernos libremente, cosa que no había ocurrido. Y luego significa, en un plazo más corto, la lucha de 30 años, que iniciamos en 1988.

-En su larga trayectoria está el 88, la Corriente Democrática del PRI y varias elecciones en donde finalmente se llega a que la izquierda asuma el poder.
La izquierda y la voluntad popular, porque evidentemente la elección de Enrique Peña Nieto no fue una elección con los elementos legales, sino lo contrario, necesarios para ser considerada legítima. Y la de Felipe Calderón, sabemos todo lo que fue. Bastaría ver una película de la toma de protesta. Va a ser lo más contrario a eso.

-¿Y qué sigue para usted después de esto?
Bueno, yo tengo que terminar mi función aquí en la Cámara. Simplemente soy Presidente de la Cámara nueve meses más y muchos proyectos y vamos a escoger los más importantes, para promoverlos.

-Hay quien habla de su posible retiro de la Legislatura.
No tengo ese proyecto. Algunos me lo han sugerido, tengo invitaciones de universidades, me ofrecen facilidades para escribir. Yo creo que aquí en la Cámara podría tener más elementos para comenzar a impulsar el siguiente proyecto que tengo, que es la nueva Constitución del país.

-En su proyecto de reforma de Estado plantea una nueva Constitución.
Sí, claro. Un transitorio en la Constitución que autorice a una comisión bicamaral formular un proyecto de revisión integral de la Constitución y presentarlo a debate.

-Y eso lo podría también encabezar usted.
Encabezar no, acompañar... Digo, no estoy en el ánimo de ser cabeza de ningún movimiento, sino de coadyuvar con mi experiencia.

-¿Y del sexenio qué esperaría?
Un cambio fundamental en el país. Yo creo que es su última oportunidad. Yo también tengo mis perspectivas. Creo que no se entiende que el cambio es muy importante, el cambio va a ocurrir de todas maneras.

Imagínate todo lo que tenemos esperando para un cambio político de fondo. ¿Se va a dar otra oportunidad como ésta? Yo creo que es muy difícil. No es que llegue cada seis años un López Obrador, no. Eso es otro curso que tomó la historia y hay que tratarlo de entender a futuro. La historia ya tomó otro curso, hagamos que sea el mejor posible para México.

-¿Y qué espera de la vida?
Mujer, preguntarme eso a mi edad es muy simpático de tu parte, muy amable. Espera uno terminar bien con la vida y terminar bien con el País.

"Hay un falso el debate sobre el federalismo"
Fiel a su interés en participar en los debates nacionales del momento, Muñoz Ledo no rehúye hablar de la polémica reciente sobre el federalismo en el que han participado Gobernadores que critican reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, el nombramiento de los llamados "superdelegados" y la presunta centralización de decisiones en el nuevo Presidente.

El presidencialismo, dice, es un problema estructural que podría verse fortalecido indirectamente por las características del nuevo Ejecutivo, pero rechaza que haya habido reformas para concentrar más facultades.

"Eso no es cierto, eso no es cierto, porque no hay ninguna facultad sustantiva que haya aumentado", asegura el político e invita a revisar los artículos que regulan esas facultades del Ejecutivo Federal.

"Delegados en los estados sí, pero bajo un mandato muy claro que no había antes, en el sentido de que serán delegados del Gobierno federal", señala en rechazo a la crítica de que se está centralizando el poder.

"Pueden llegar, tampoco es una prohibición que esté en la ley ", acepta sobre la posibilidad de que sean precandidatos en las entidades.

Muñoz Ledo dice que a partir de estos temas se ha llevado a un falso debate sobre el federalismo, desviando la atención sobre temas fundamentales que tienen que ver con la relación fiscal del gobierno federal con los estados que data de hace décadas.

"Digo que es un falso debate, cuando no un debate tramposo", afirma, "porque hemos criticado al federalismo mexicano por ser una pirámide de caudillismos y ahí están mis artículos, mucha gente y la opinión publica y el federalismo era una falsedad. Y ahora todo mundo ello quiere defender".

"Hasta hace 20 días se decía que era un federalismo ornamental , que en realidad mandaban en los estados los caudillos, que no había ningún control de sus actos, que ahí esta el caso de Javier Duarte o los demás; como nunca ha habido un escándalo respecto de los Gobernadores, de los excesos", señala Muñoz Ledo.

En el origen de esa falta de recursos de los estados está una convención fiscal que no se ha tocado hace muchos años, afirma, en donde el gobierno federal centraliza la recaudación del 80 por ciento de los impuestos.

"No tienen porque el régimen fiscal de la Federación es oprobioso para los estados. En este País el gobierno central o federal cobra más del 80 por ciento de los impuestos, cuando en cualquier otro país federal apenas si llega al 50 y el poder económico lo tiene el gobierno central, así es".

Un sistema federal, dice, es aquel que reconoce soberanía de los estados y su capacidad de recaudar impuestos, y hay pocos en el mundo así.

Sin embargo, rechaza que se pueda pensar en este momento de una eventual reforma en ese ámbito.

"Estamos hablando de problemas estructurales . Habrá el momento de tocarla, habrá un momento del fortalecimiento del federalismo . Todo tiene su tiempo y todo discurso tiene su contexto", indica.

Guardia Nacional

Se está hablando y criticando sobre el nuevo Presidente y lo que ha propuesto, una presunta militarización de la seguridad pública y la Guardia Nacional, ¿cómo la ves tú?
Yo creo que su declaración aparecida el lunes es muy buena, pues dice: no le hemos dado ningún poder adicional al Ejército. Son civiles con disciplina militar .Siempre ha existido, la Corte ya estableció a dónde puede llegar.

Que puede ser a través de la Constitución...
Así es.

¿Tú estás de acuerdo con esta supuesta militarización a través de la Guardia Nacional?
Bueno, mira, solo el que sabe lo que pesa el saco, entiende lo que lleva adentro.

¿Y en este caso?
Pues lleva adentro muchos problemas creo que es una buena figura, una figura posible, si cumple además con su periodicidad, es decir que no sea para siempre. 

"Punto final"

Sobre la corrupción ¿estás de acuerdo con el "punto final" que está planteando el Presidente electo?
Depende en qué consista. Él no es el juzgador. Él está hablando de una conducta política, así lo entiende, bajo su decisión. 

Es decir 'yo no soy un persecutor'. Lo dice con mucha claridad, con un lenguaje muy sencillo. Dice: me tendría que dedicar a eso (se ríe) , pues hay tanta corrupción en México y tanta gente que perseguir, que se me pasaría el tiempo persiguiendo gente, y entonces prefiero hacer cosas para el futuro. Eso no implica que los órganos judiciales cumplan su tarea. Eso es otra cosa.

Reforma

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